La nueva Cheney

No dejes que la realidad te estropee una bonita historia.

Antes, se decía eso de los periodistas. Aun a día de hoy hay muchos periodistas que cumplen la máxima.

Lo malo es que la práctica se ha propagado.

En este mundo interconectado donde Internet y la televisión difunden noticias sin parar, a todas horas del día, deberíamos crear una nueva figura: los generadores de noticias.

Son gente como Liz Cheney, hija del ex vicepresidente. Liz ha creado una organización a su medida, Keep America Safe, desde la que se dedica a dos cosas: salvaguardar la memoria de su padre y, más importante, crearse un podio desde el que prodigarse para entrar en política.

Keep America Safe sólo sirve para eso. Y con ese fin, ha emprendido múltiples cruzadas.

La peor, la más cruel, la de satanizar a siete abogados del estado que defendieron a presos de Gtmo como deber y obligación moral, porquye alguien tenía que hacer ese papel y lo hicieron sin chistar. No por convicción, sino por respeto a la democracia. Liz les llama “los siete de Al Qaeda” y pide saber su nombre, dirección y marcas de nacimiento.

Otra burrada, esta frase: “Durante Bush no hubo un sólo ataque terrorista en suelo americano”. Qué dura es la amnesia, que hace olvidar los 3.000 muertos del 11S.

Liz Cheney es como un mal contertulio de televisión: sabe con total cinismo que cuando más grande sea la burrada, más circulará su nombre por la red.

Y si en el calentón del momento la mentira revisionista sale sin querer, como una ventosidad, lo mejor es ignorar el olor y hacer como si nada. O acusar al que se tiene al lado.

Anuncios

About this entry