Hilando fino

Un titular es una cuestión de elegir bien las palabras. Y de honestidad.

Por ejemplo, la noticia de la madre que mató a su hijo y se suicidó en Maryland:

Una mujer de 65 años mata a su hijo, de 39 años, y se suicida en Fort Washington. El hijo había perdido la movilidad en las piernas después de un accidente en una piscina en 1994. A la mujer se le había diagnosticado recientemente un cáncer en estado terminal, según una vecina.

Así titula el Post:

Una mujer enferma de Maryland aparentemente mata a su hijo discapacitado y se suicida.

Ahí está la fina labor del periodista: un fino juego de atribuciones. La mujer se enteró de que estaba enferma. No lo pudo soportar. ¿Quién cuidaría de su hijo cuando ella muriera? Así que lo mató y se suicidó. En la crónica queda detallado.

Es una forma de convertir a la asesina en una heroína. O por lo menos de crear simpatía hacia ella. Mal asunto. Pero quien no haya sentido cierta comprensión al leer la crónica que tire la primera piedra.

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