Una delicada cuestión de raza

¿Cómo informar de una división racial? ¿De que un alcalde afroamericano ha sido despedido por no ser “suficientemente afroamericano” en una ciudad que, en un 55%, es de esa raza? ¿De que los electores blancos recelan del nuevo alcalde de facto, elegido con la mayoría del voto negro?

Adrian Fenty

Eso ha sucedido aquí, en Washington. Los periodistas debemos hacer malabarismos, dado lo peliagudo de las cuestiones raciales en los medios de EE UU. En las primarias del mes pasado perdió Adrian Fenty, muy popular en Georgetown y las demás zonas mayoritariamente caucásicas. Vince Gray ganó, auspiciado por el depauperado barrio de Anacostia. Quien gana las primarias demócratas, gana Washington. Los republicanos ni se molestan en presentar candidato.

El caso es que incluso el Post se ve obligado a publicar crónicas que parecen sacadas del magazine satírico The Onion. Malabarismos. Rodeos.

El caso es que el Post apoyó a Fenty. Pidió el voto para él. Insistió en ello. Y es un diario más nacional que local. Destinado a un público, en su mayoría de raza blanca. Por eso ha podido publicar ese reportaje. Y por eso parece prometerle ya muchos problemas a Gray.

El Economist, desde un punto de vista más conservador, hizo un fino análisis, con menos reparos. Será la distancia.

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